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Champions League

Lo mejor del 2016: Real Madrid campeón de Europa

Lo mejor del 2016: Real Madrid campeón de Europa

En la tómbola de los penales, el Real Madrid deja con la manos vacías a un cuadro ‘colchonero’ que mereció más que los blancos. Cristiano Ronaldo marcó el disparo decisivo. Zidane le da la undécima Champions League al Madrid en su estreno como técnico.

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Diego Simeone no es un visionario, sino tan solo un calculador. Sin embargo, cinco minutos bastaron para creer también en lo primero. En forma de premonición, antepuso a Casemiro por encima de cualquiera de los integrantes de la BBC. Aseguró que el brasileño es el futbolista que más lo atormentaba, previo al desenlace final, y sus palabras a poco estuvieron de convertirse en realidad. Gareth Bale recibió una falta de Gabi al borde del área y un disparo del propio galés casi se cuela en el pórtico de los ‘colchoneros’. Casemiro interceptó el balón debajo del arco del Atlético y los pies de Jan Oblak despejaron un balón que pudo alterar el marcador por primera vez en San Siro.

Una guerra física como dialéctica fue la que se armó en campo italiano. Y no era para menos, hace mucho que este derbi ganó en tensión e intensidad. Y si el balón detenido anterior había sido un aviso, a los 14 minutos se transformó en confirmación. Sergio Ramos, sí otra vez el capitán del Real Madrid, trastocó los planes de Simeone. Toni Kroos, quien mayor promedio de pases dio hasta la final con 95% de efectividad (919 completados de 969), colgó un balón al área que Bale pivoteó y que removió a toda la defensa del Atlético. Nadie avizoró el anticipo del británico ni la picardía de Sergio Ramos para ganar la segunda pelota. Savic, perdido entre el tumulto, puso a disposición su posición y el central blanco, que apenas tocó la bola, alcanzó a definir por debajo de la humanidad del gigante Jan Oblak.

[caption id="attachment_10206" align="alignnone" width="1000"]Foto: Getty Images Foto: Getty Images[/caption]

Indudablemente el Real Madrid fue superior hasta la primera media hora de juego. Con Cristiano desaparecido, pero con un medio campo prodigioso y autoritario, el Madrid ocupó mejor los espacios en la cancha que los ordenados por Simeone. Casemiro de ancla , Kroos por izquierda, y Modric por derecha, dictaron el tempo de un conjunto blanco que casi no pasó apuros en el primer episodio. Pero claro, hasta los treinta minutos. Luego se intercambiaron los papeles. Ante la obligación, el Atlético adelantó líneas, se recompuso ante la adversidad y vivió por el resto del enfrentamiento en suelo rival. Y a solo tres del adiós de la etapa inicial, Antoine Griezmann, protagonista negativo de la segunda parte, elevó un disparo por encima de Keylor Navas.

Decimos negativo, porque el francés tuvo a once metros del costarricense la opción de equipar acciones. Torres, muy mañoso para ganarle el cuerpo, anticipó a Pepe e incentivó a que lo derribe en el área. Su experiencia pesó y, por tanto, Griezmann tuvo la gran oportunidad de marcar por octava vez en la presente Champions League. Pero no es sencillo disputar una final de Champions. El delantero quiso asegurar y remeció el horizontal. El palo devolvió la pelota y los ‘colchoneros’ debían seguir buscando.

Al Atlético le cuesta crear y atacar con gente. Aquello de proponer no es el juego que mejor le asienta. Simeone ordenó asumir riesgos y escapó totalmente de sus ideales y del equipo laborioso que estamos acostumbrados a ver. Sus cambios influyeron en el encuentro y Ferreira Carrasco sería el encargado de devolverle el alma a los atléticos. Juanfran ganó la espalda de Isco, desentendido del partido en marcha, y recibió justo un pase por encima de Gabi; el lateral continuó la jugada y cedió un balón exacto al belga Ferreria Carrasco que acreditó a Simeone su ingreso.

[caption id="attachment_10223" align="alignnone" width="1000"]Foto: Getty Images Foto: Getty Images[/caption]

Si atinó el argentino con la entrada del autor de la igualdad, desatinó Zidane en la otra orilla. ¡Por qué sacó a Kroos! ¿Por qué? Inentendible la decisión del francés que perdió la estabilidad en la media cancha. Es cierto que increpaba el Atlético, pero el Madrid parecía tenerlo todo bajo su control. De la modificación del alemán llega la paridad, prosigue la prorroga y todo se definiría a doce pasos de Oblak y Navas.

En definitiva, la justicia divina del fútbol solo existe en cuentos. Se basa en energías y Cristiano apagó cualquier tipo de posible inicio de sustento. Juanfran erró y el portugués marcó para adjudicarle la undécima Champions al Real Madrid, e inflar aún más ese escudo glorioso. Aquí es donde rememoramos un debate eterno: ¿quién dice que los merecimientos no sirven en el fútbol?En este caso, es la mejor forma de valorar el juego en un duelo como el de hoy donde la tan repetitiva "justicia divina del fútbol" no condecoró como debió a un enorme, repetimos enorme, Atlético de Madrid.