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Pedro Troglio: una respuesta a lo que sucedió con el juego de Universitario

Pedro Troglio: una respuesta a lo que sucedió con el juego de Universitario

Foto: Getty Images

La primera impresión que dejó Pedro Troglio como entrenador de Universitario fue positiva. Debutó con una goleada (3-0) en el clásico ante Alianza Lima en el Monumental, resultado que ilusionó a los hinchas con el renacer del equipo, que recién había sido eliminado de la Libertadores y parecía no tener futuro con Roberto Chale como entrenador.

Presión en la marca, coordinación defensiva, orden y sobre todo efectividad fue lo que mostró aquella noche de abril el equipo de Troglio. Los elogios no dejaron de llover esa semana. Hoy, dos meses después, sin embargo, el equipo del entrenador argentino empieza a generar dudas a partir no solo de los resultados poco esperados, sino también por el juego.

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Primero repasemos los números. Desde que asumió como técnico, Troglio ha dirigido once partidos a Universitario. El saldo es el siguiente: cinco victorias, cuatro empates y dos derrotas (3-1 contra Garcilaso en Sicuani y 2-1 ante Alianza Lima en el Monumental). Es decir, el entrenador ha conseguido 57.5% de los puntos en disputa. Nada mal en el global.

El tema que llama la atención es que los últimos cinco compromisos, correspondientes al Torneo Apertura, Universitario ha ganado un partido, ha perdido otro y ha empatado tres. Estos últimos, contra Aurich de visita y frente a Municipal y Alianza Atlético de local. Por ese motivo, marcha en el puesto diez del campeonato con seis unidades.

Pero más allá de los resultados, existe otro punto que centra las críticas acerca de Universitario. Su juego. Pedro Troglio ha mejorado el equipo en relación al juego sin balón: cómo presionar, mantener el orden, coordinar movimientos defensivos, etc. No obstante, creemos que existe una deuda cuando el equipo tiene la pelota. 

La interpretación es que Troglio ha preprado un equipo para jugar a partir de la destrucción. Es decir, priorizo jugar a forzar el error del rival y aprovecho las situaciones de gol que tenemos. No obstante, no todos los rivales propones un juego tú a tú ante Universitario. Mucho menos en el Monumental.

Entonces es cuando aparecen los fantasmas. Cuando el equipo debe proponer desde la posesión del balón. Cuando la destrucción no sirve como prioridad. 

El comentario en común luego del empate a uno en casa con Alianza Atlético es que al equipo le hizo falta un jugador fundamental: Alberto Quintero. El panameño. Puede ser. Sin embargo, quizás el equipo aún no está bien preparado desde lo colectivo y depende de sus individualidades. 

Se puede aceptar que al equipo le haga falta cinco o seis jugadores y que haya una merma en la ejecución de lo planteado. Pero que falte uno y el equipo camine entre niebla con pocas ideas para la elaboración o construcción de jugadas de ataque es preocupante. Y habla del trabajo del entrenador.