Peruanos en el exterior

¡No lo hagas, Claudio!

¡No lo hagas, Claudio!

Foto: Getty Images

Por: Michael Succar (invitado de D'ENGANCHE)

No es necesario. Eres el peruano que, con diferencia, más nos enorgulleció jugando fuera del país. Negarlo, rozaría la terquedad. Máximo goleador histórico del Werder Bremen (104 anotaciones), el extranjero con más goles en la Bundesliga (191) y, además, conseguiste 125 conquistas, 6 títulos de liga, un Mundial de Clubes, una Champions League y una Copa Intercontinental con el Bayern Munich. Te dirigió Mourinho. También lo hizo Guardiola, quien no dudó en alabarte una y otra vez. Sí, ¡el hombre que revolucionó el fútbol quiso contar contigo para competir en el más alto nivel pese a tus 35 años!

Si el deseo de continuar, el hambre por ganar, las ganas de seguir demostrando tuvieran relación directa con tus ambiciones vestido de blanco y rojo, donde solo pocas veces pudiste marcar la diferencia como a todos nos habría gustado, tal vez, y solo tal vez, tendría algo de sentido. Pero así Gareca no lo confirme, todos sabemos que tu vuelta es muy complicada y aceptar una oferta de la segunda alemana o de una liga de menor nivel impediría un cierre a la altura de lo que ha sido tu notable carrera. ¿Para qué? Pregunto con el mayor de los respetos. A nivel de clubes ganaste todo. Y está claro que el factor económico no entra en tu consideración. ¿Por amor al juego? Ningún apego es bueno… Son pocos los sabios que sueltan en el momento indicado.

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La institución de la cual eres ídolo de ídolos ya decidió prescindir de tus servicios. Es una clara señal que 38 años no pasan en vano. ¿Jugar por Alianza Lima? Parece muy tarde. Si realmente soñabas con eso lo habrías intentado antes. No hoy, cuando las constantes lesiones impiden tu continuidad. El hincha no tolerará verte en la enfermería, tendrás muy poco margen de error. Y, en cambio, esperarán que seas el hombre del título. ¿Alguna posibilidad de ganar? Sí, pero da la sensación que tienes mucho más por perder.

De igual manera, elijas lo que elijas, nada borrará tu gran trayectoria; la cual se ha basado, a la par de tu talento y esfuerzo, en la inteligencia que siempre tuviste para manejar tu profesión. Que sea precisamente esa misma virtud la que acompañe tu última decisión.