La Opinión

Del ‘es lo que hay’ de Claudio a la consagración, tan nuestra, de Paolo

Del ‘es lo que hay’ de Claudio a la consagración, tan nuestra, de Paolo

Claudio Pizarro entrega la cinta de capitán a Paolo Guerrero

Por Mauricio Loret de Mola

A casi tres años del recuerdo de una frase de Claudio Pizarro que Paolo Guerrero dejó retratada el último martes en el Nacional.

>> Paolo Guerrero y un tiro libre que ya no es casualidad

Mucha agua pasó bajo el puente, o demasiada diríamos nosotros. Casi tres años, un 13 de octubre como mañana, para ser exactos. De hecho, para que un cambio sea denominado como tal debe ser radical, de modo que al ver la cinta amarrada en el brazo izquierdo de Claudio Pizarro cuando Bengoechea aún era relevo de Markarián, a días de cumplir los 36 años, recrudecía el panorama y frenaba los aires de modificación

Entonces, antes de una victoria amistosa frente a Guatemala en 2014, Claudio tomó la palabra y rindió un testimonio que aún recrudece. Rememoramos como si fuera ayer el discurso de un capitán dolido. De un caudillo cerca del ocaso, o retiro en Selección, que desconfiado ventiló lo siguiente a los medios: todos estos jugadores, incluido yo, es lo que hay. Sin duda, no tenemos la calidad o variedad que tienen otras naciones".

Sin querer, Pizarro marcó una línea de tiempo. Y, por referencias textuales, un límite. Era una cruel realidad que el campeonato peruano era un desierto, hasta que Ricardo Gareca, después de fatídicas caídas, rebuscó hacia adentro, sin interesar la jerarquía del afuera, y halló un oasis. Se fio en un núcleo de elementos con etiqueta de exportación (Flores, Trauco, Corzo y Ruidíaz) que todavía se desarrollaban en el Apertura peruano, y que fueron llamados cuando Pizarro dejó la cinta para darle la posta a un Guerrero que estrenaba el oficio de ser capitán contra los venezolanos en Lima.

La mutación del Paolo capitán

“Desde adentro, lo miran diferente a Paolo. Creen en él los más chicos. Hasta lo ven como un ídolo”, nos revelan fuentes cercanas al núcleo de la Selección Peruana. Es más, nos lo admite uno de los titulares de Gareca. De líder, con la banda amarrada al brazo, Guerrero concientizó. Dejó atrás las pataletas del pasado, los reclamos inoportunos y a su rótulo de goleador, el cual todos reconocemos y agradecemos, le agregó mando. Mejor dicho, elevó su voz en el momento de mayor adversidad para consolidarse como una extensión de Gareca dentro de la cancha, y convertirse en el protector de los más jóvenes. “Hay talento en la nueva generación”, manifestó desde un inicio. De eso, no nos olvidaremos, menos ellos.

Evidentemente, el punto de inflexión del conjunto de Gareca se ejecutó en el empate ante Venezuela en el Estadio Nacional. Un empate que debemos valorar porque nos sirvió para cerrar números. En ese choque, el capitán del barco aún era Claudio Pizarro. Pero en aquel equipo todavía destacaban los nombres de Juan Manuel Vargas, Carlos Zambrano y Jefferson Farfán, el único capaz de retornar, por méritos propios, a la Selección.

Por razones distintas, esos cuatro nombres quedaron relegados en su momento. Ricardo Gareca entendió que Carlos Zambrano y Juan Vargas no estaban comprometidos con el grupo, de manera que no se armó dramas y no los convocó más. El caso de Claudio Pizarro se dio exclusivamente por edad, rendimiento y continuidad, mientras el de Jefferson Farfán por una lesión que condujo a un desfavorable falto de ritmo.

Entonces, frente a la separación de los mencionados jugadores, Paolo recibió la responsabilidad absoluta de liderazgo en el equipo. Y en la Copa América Centenario se descubrió que el resto de futbolistas estaban a favor de la decisión de Gareca. Los Cueva, Flores, Trauco y Ruidíaz debían hacer el resto, por lo cual levantaron la mano y respondieron. Con goles, personalidad y juego.

El ambiente de la Selección Peruana empezó a variar a partir de la enorme confianza de Gareca en las caras nuevas de su equipo. Y la admiración de estas individualidades por Guerrero no solo gestaron del vestuario para adentro, sino también del camarín hacia fuera. Por su juego, convicción, apoyo y temperamento.

Edison Flores dijo en su oportunidad a D’ENGANCHE que Paolo Guerrero es el mejor futbolista peruano con el que jugó. Cueva, durante su estancia más dulce en Sao Paolo, aseguró que aún le falta tiempo para llegar a ganarse el cartel de ‘crack’ que sí tiene Paolo. Lo mismo con Carrillo o Beto da Silva, quien mientras estuvo no tuvo reparos en nombrarlo como su ídolo.

De cualquier forma, es distinto cuando te conduce un tipo al que admiras. Y que cuando fallas, como sucedió con Cueva al errar el penal ante Colombia en la Copa América Centenario, pondrá su hombro para consolarte. Para esa labor, también se unieron a tiempo otros jugadores de experiencia como Alberto Rodríguez, por ejemplo.

Hoy, a los 33 años, vemos al mejor Paolo de todos. Por madurez, goles, liderazgo y ese sentido de pertenecía que le inyectó a una Selección que hace mucho dejó de ser un equipo de menores para transformarse en un auténtico cuadro de hombres. Y de nombres. Nombres consolidados por Gareca, otros que repatriamos como Jefferson, y con Guerrero (5 goles en Clasificatorias – le dieron a Ospina el tanto del pasado martes) como goleador y capitán de un equipo que ante Colombia nos depositó de balón detenido en un repechaje apto de alterar las palabras de un Claudio que, tres años después, somos capaces de desacreditar.

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¡Universitario consigue un triunfazo ante Real Garcilaso en Cusco!

¡Universitario consigue un triunfazo ante Real Garcilaso en Cusco!

Foto: Comunicaciones 'U'

Real Garcilaso pagó caro las numerosas ocasiones de gol que desperdició ante Universitario. Los cremas dependen de sí para alcanzar el primer lugar del Clausura.

>> Tabla de posiciones: La ‘U’ depende de sí para ser puntero

Dice la historia que más de una vez la ‘U’ fue campeón viniendo desde atrás, cuando la tabla no lo señalaba como favorito. El equipo de Pedro Troglio, al que muchos descartaron de la pelea por el Torneo Clausura, está más vivo que nunca. Y es que a Universitario no lo puedes dar por muerto, algo que volvió a quedar demostrado en casa de Real Garcilaso.

Garcilaso mereció más que solo el gol de Joazinho Arroé (56’). El ataque cusqueño, sobre todo el argentino Danilo Carando, tuvo una actuación poco feliz de cara al gol. La ‘U’ espero el momento para golpear a través de Alberto Quintero y Alexi Gómez. El panameño fabricó un penal en base a habilidad y Gómez (73’) lo canjeó por el gol del empate.

Gómez casi ni celebró, prefirió correr a recoger el balón del fondo de las redes, sacar rápido e ir por la victoria. Con más de 15 minutos por jugar, más los descuentos, la ‘U’ apostó por el todo o nada y se quedó con todo. La ‘Hiena’ (90’) encabezó una contra y sacó un terrible zurdazo raso que determinó la victoria merengue sobre el final del encuentro.

Real Garcilaso perdió su invicto en el Clausura ante un rival que en el pasado nunca pudo derrotarlo en Cusco y ante el que podrían perder el primer lugar. La ‘U’ tiene dos partidos pendientes por resolver, seis puntos que lo pueden depositar en lo más alto de la tabla de posiciones.

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Sporting Cristal consigue una urgente victoria ante Sport Rosario

Sporting Cristal consigue una urgente victoria ante Sport Rosario

Foto: Sporting Cristal

Con goles de Irven Ávila y Horacio Calcaterra, Sporting Cristal derrotó por 2-1 a Sport Rosario en el estadio Alberto Gallardo. Los celestes rompieron una racha de cuatro derrotas consecutivas y cinco fechas sin ganar.

>> ¿Qué pasa en Sporting Cristal?

El autogol de Renzo Garcés en el minuto 84, pareció estirar la pesadilla de Sporting Cristal en el Torneo Clausura. El equipo de Pablo Zegarra no ganaba desde la fecha 03, cuando superaron por 3-2 a la San Martín. Desde entonces, todos los resultados fueron negativos, empate con Real Garcilaso en el Gallardo y derrotas ante Alianza Lima, Ayacucho, Deportivo Municipal y Melgar. Sin embargo, como dice el dicho, “no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista”. Cristal ganó con un gol de Horacio Calcaterra en el minuto 89 y otro de Irven Ávila a los 37.