La Opinión

No hay comparación Luis Enrique, el de Guardiola fue el mejor Barcelona de la historia

No hay comparación Luis Enrique, el de Guardiola fue el mejor Barcelona de la historia

Luis Enrique dejará de ser entrenador del FC Barcelona después de la final de la Copa del Rey. Al culminar su ciclo de tres años se nos hizo inevitable no comparar su proceso con el Guardiola al frente del cuadro culé. Mauricio Loret de Mola no duda y considera al de ‘Pep’ como el mejor equipo de la historia.

Ni conceder a la memoria una verdad absoluta, ni privar al presente de su capacidad de marcar una época. Es cuestión de oído. O prefieres una música más placida o te entregas a un ritmo más fuerte y directo. Y en un tiempo donde la forma es solo correspondida por el triunfo, hay que dar espacio a la sensibilidad. Al gusto. O comulgas con el arte de la posesión como medio para llegar al gol, que ensayaba sea cual sea el rival Guardiola; o no ves pecado en conectar rápidamente a la MSN y también acertar, como estimula, todavía, Luis Enrique.

Si empezamos por atrás, el Barcelona de ‘Pep´ no cumplía con los requisitos convencionales destructivos. Su equipo no retrocedía instantáneamente al perderse una pelota, como entienden la mayoría de estrategas. Al contrario, adelantaba líneas, doblaba marcas, forzaba el balón largo y, por consiguiente, el error. 'Si no robamos la pelota en cinco segundos, comienza el repliegue', remarcaba Guardiola, aplicado a las bases de Van Gaal.

El holandés también dirigió a Luis Enrique en Barcelona, pero el método del asturiano para la recuperación no es tan voraz. Al no tener la posesión, su línea media se pega a la defensa y no a la de ataque como demandaba Guardiola. Ahora se ocupan espacios, según funciones, pero no se asfixia ferozmente al contrario con la presión, al menos que estén bajo presión del resultado como contra el PSG o la Juventus en la actual Champions League.

Thierry Henry dividió el funcionamiento de Guardiola en tres fragmentos: juego, posesión y posición. Y sobre puso al último por encima del resto. Entonces, adaptados al juego posicional y a la cadena de pases en un determinado sector del campo para luego encontrar más alejado a alguien libre, Xavi marcó la manera del Barcelona de ‘Pep’. El fútbol se cocina mejor en el medio y no había discusión. Xavi promediaba 100 pases por partido, como ahora solo estadísticamente hablando Kroos es capaz de hacerlo, y era la extensión de Guardiola dentro de la cancha. Para jugar hay que pasar, desmarcarse y ofrecerse; y en aquello Xavi era la voz cantante del FC Barcelona.

A Luis Enrique también lo seducen los medios, pero no se alarma si el balón recae directamente en Messi, Suárez o Neymar. Si la pelota no pasa por Rakitic, no hay drama. Puesto que si alguno de los tres de arriba recibe libre, el daño está garantizado. No en vano, la mayoría de acciones de gol en las últimas tres temporadas las generó el tridente sudamericano. Es más, Suárez y Messi fueron quienes más asistencias registraron en las dos últimas ediciones de La Liga. Una responsabilidad que antes recaía con más frecuencia en jugadores como Iniesta o Xavi, por ejemplo.

“No es el Barcelona de Guardiola o Luis Enrique, es el de Messi”", reclama Valdano. Seguro. La era la marcó el rosarino, pero no podemos hablar de dos jugadores iguales. Los dos versiones de Messi son inmutables. Es cierto que ‘LeoÂÂÂÂ’ es el común denominador, pero en moldes distintos. El asturiano lo devolvió a la derecha y ahora, si está enchufado, gozamos el doble de Messi. Se involucra en todas las faces del juego y es un futbolista total. Si bien en punta, con Guardiola, también era un tipo espacial al acribillar en los metros finales, ahora verlo empezar las acciones desde delante de la media cancha puede causar mayores emociones.

Entonces, lo repito. Hay que abrazarse a la sensibilidad y tener buen oído. No seamos resultadistas ni hablemos de los tripletes que ambos se adjudicaron, por ejemplo. Yo prefiero el tacto del equipo de Guardiola y la música de Nirvana. En tu caso, puedes preferir más al fútbol de Luis Enrique, a Mick Jagger y los Rolling Stones. Pero ese no es mi rollo. Para mí no existe modo alguno de comparación. El Barcelona de Guardiola es el mejor equipo que vi en mis casi treinta años de historia.