El Madrid no se apiada de Karius y renueva su grandeza

El Madrid no se apiada de Karius y renueva su grandeza

Dos groseros errores del portero alemán Loris Karius y un golazo de chalaca de Gareth Bale, acabaron con las aspiraciones de un Liverpool que dominó con claridad hasta la lesión de Mohamed Salah

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Hay una antes y un después tras la pesadilla de Mohamed Salah. Al darse su caída y, por consiguiente, la luxación en la primera etapa, la respuesta del Liverpool fue otra. Evidentemente las alternativas de los ingleses no son de la categoría de las del Real Madrid, de modo que el contratiempo del egipcio no pudo ser repuesto.

El inicio del conjunto de Klopp fue más que decidido. Con todos agrupados en la zona alta de la cancha e impidiendo una salida limpia de los conducidos de Zidane, que no tuvieron el mejor amanecer del juego con Modric y Kroos recibiendo en partes intrascendentes de la cancha. Igual Casemiro, quien tardó en hallarse en Kiev.

Un error atrae a otro y Karius fue un auténtico descalabro. El portero inicial tuvo fallas de amateur. De aquellos que no pueden suceder en una final de Champions League y que pueden claramente arruinarle la carrera. Después de un primer tiempo más que equilibrado, sin situaciones muy visibles de riesgo, Benzema trabó la salida del golero y, por tanto, el francés, quien brillará por su ausencia en el Mundial, abrió la lata del choque cumbre.

Con la sangre en el ojo, Mané marcó luego de una pelota detenida. Lovren ganó a Ramos por los aires y el africano anticipó a Navas para decretar la igualdad. Un empate que ratificó el gran encuentro de senegalés, el punto más alto de los ingleses.

Después Bale tapó muchas bocas. El elemento más criticado en el último tiempo en el Madrid paralizó el mundo con una pirueta que quedará en laretina de todos los seguidores del Madrid. El galés cambió la dirección a la pelota y dejó sin reacción a Karius, quien tuvo un vuelo inoperante ante la resolución de Gareth.

El propio Bale, de quien el público se olvidó por un instante su precio y los más de 100 millones de euros, disparó desde muy lejos y Karius volvió a fallar. El balón traspasó en fuerza sus manos y con ello se dio el 3 a 1 lapidario para el guardameta y el Liverpool, que volvió a una final casi dos décadas después.

Este Real Madrid de Zidane supera los libros. Rompe números, sin interesar rivales. Karius quiso cavar su propia tumba en el estadio de Kiev y, a su vez, el Madrid, que dudará ahora si vender a Bale, equipara la línea de la leyenda de Di Stefano también ganador de todo.