Coutinho a Klopp: “Me quiero ir a Barcelona”

Coutinho a Klopp: “Me quiero ir a Barcelona”

Según ESPN, Coutinho ya informó a Klopp su deseo de dejar el Liverpool para recalar en el Barcelona. 

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Más explícito imposible. Coutinho será jugador del FC Barcelona en menos tiempo de lo esperado. Los catalanes quieren decidir ya su fichaje para que sea el tercero en la era Ernesto Valverde. El brasileño ya comunicó al Liverpool y al entrenador Jurgen Klopp su deseo de dejar Inglaterra en busca de superarse profesionalmente.

Llegar al Barcelona es para muchos futbolistas tocar el cielo con las manos. Eso lo debe entender Klopp y el cuadro inglés, de manera que es casi un hecho que aceptarán su partida. Coutinho pidió al Barcelona que su transferencia sea ‘amigable’, dado que no quiere ser uno más de los que sale por la puerta trasera del club.

Sin embargo, desde Inglaterra no descartan que Coutinho pida el ‘Transfer Request’ para forzar una más rápida salida.

El pase del jugador de la selección de Brasil costará al menos 100 millones de euros, una cifra que parece barata si comparamos con otros fichajes propios de lo loco que anda el mercado hoy en día.

Aldo Corzo volvió a los entrenamientos
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Aldo Corzo, lateral derecho de Universitario de Deportes, regresó a los entrenamientos

>> Incongruencia crema

Durante el duelo entre Universitario de Deportes y Alianza Lima, Aldo Corzo sufrió un fuerte golpe en la cabeza al chocar con Alejandro Hohberg. Este impacto le generó al lateral un coágulo en la región frontal del cráneo y lo apartó de los partidos ante Municipal y Real Garcilaso. La recuperación del futbolista fue rápida y hoy (martes) entrenó en Campo Mar.

Sin duda, ante un plantel lleno de juveniles, la presencia de Aldo Corzo es vital para las pretensiones de Universitario de Deportes. El lateral derecho trabajó de manera diferenciada. Nicolás Córdova espera contar con él para el duelo ante Comerciantes Unidos.

Incongruencia crema
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Universitario de Deportes, dirigido por Nicolás Córdova, perdió jugando de local ante Real Garcilaso

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“Lamentablemente son los jugadores que tenemos” fue lo que dijo el técnico Nicolás Córdova luego de la derrota de su equipo Universitario frente a Real Garcilaso en Lima.

Pocas personas han hecho hincapié en lo expresado por el entrenador chileno. Y no es que necesariamente tenga que utilizarse esta frase para criticarlo, sino también para tratar de explicar qué pasa con los merengues.

Definitivamente, en Universitario, existe una incongruencia entre lo que tiene (jugadores) y el estilo que propone Córdova. Y no culpamos al entrenador. Porque, como todos, debe ser el primero en querer ganar. Sus intenciones están fuera de discusión. El problema está arriba.

Cuando decimos arriba nos referimos a las decisiones tomadas en el escritorio. Córdova gustaba antes que llegue Troglio. Por haber eliminado a Flamengo en la Sudamericana y por ser un técnico joven. Pero definitivamente la dirigencia crema desconocía su método. Su estilo. Su propuesta.

Esto último podemos intuirlo porque la U no tenía los jugadores suficientemente capacitados técnica y tácticamente para lo que propone Córdova. Por eso sus declaraciones. Por eso los experimentos con Osorio de extremo. Por eso la falta de gol con Chávez.

¿En qué ha mejorado la U? Sigue defendiendo mal. Sigue sin tener claridad para generar situaciones de gol. Que haya cambiado de estilo respecto al último que tuvo con Troglio no ha implicado una mejoría, solo una diferencia de propuesta que no debe conformar solamente desde la idea, sino desde la ejecución de la misma. Y la U en cada partido demuestra que le cuesta más.

La U es un equipo que se ve afectado emocionalmente por los diferentes sucesos de un partido. Cuando tiene una clara, mejora. Toma confianza. Pero le dura poco. Porque termina siendo un arrebato anímico. Individual. Y cuando lo superan, la pasa realmente mal. Le generan muchas ocasiones de gol.

Hasta ahora lo mejor de la era Córdova es el apoyo que ha recibido la U de su hinchada. Incondicional. Con excepción de algunos que perjudican a su equipo a partir de conductas cuestionables -como en el clásico-.