Por: Mauricio Loret de Mola

Lionel Messi es de fábula. Es un futbolista total. Es un goce verle apoderarse del campo y vislumbrar la confianza que conserva a la hora de aproximarse a valla contraria. El cuento del rosarino no acaba. En la actual campaña ha hecho ver a Cristiano Ronaldo en su más mínima expresión, a pesar de los tantos marcados por el portugués en Valencia. Como respuesta, la ‘Pulga’ colgó de un ángulo el cuero confirmando que también es, por si cabe alguna duda, el mejor ejecutor de tiros libres del mundo.

Hace 5 fechas que marca seguido. 20 conquistas en 21 jornadas de Liga registra Messi. Pero a Messi, a diferencia de Cristiano, no solo se le mide por el gol. Messi puedo no marcar e igual hacer un partidazo, y hasta ser el mejor del campo. A Ronaldo le pasa lo contrario, debe anotar para destacar; si no sucede aquello es muy difícil contar con una acertada valoración de él.

En lo que va de temporada, CR7 acumula 8 anotaciones en Liga. Un número muy pobre para lo que nos tiene acostumbrados. Al ser más un finalizador que un generador, el saldo es el desarrollado en el párrafo anterior: si no anota, pasa desapercibido.

Messi obra maravillas de modo continuo. Se revela en todas las facetas del juego. Santiago Segurola, reconocido periodista español, alguna vez dijo que Lionel era Diego Armando Maradona todos los días en Barcelona. Ya lo creemos, aunque repotenciado. Repetimos, Messi es el mejor de los mortales, aunque se acerca más a un jugador de cuento. 

>> Barcelona derrotó con polémica al Alavés