Dos miradas sobre las polémicas del momento

Dos miradas sobre las polémicas del momento

Escribe Horacio Zimmermann

¿Fue justa o injusta la expulsión de Cristiano Ronaldo? Si uno ve la repetición en cámara lenta, la roja parece un robo. Una injusticia. Cristiano solo le tocó la cabeza a su rival. Sin embargo, si se revisa la acción en velocidad normal, es entendible que la roja se pueda justificar como un intento de agresión. Y que por ese motivo el juez decidió echarlo.

La opinión pública asegura que la roja no hubiera existido si es que la UEFA hubiera decidido utilizar el VAR en esta edición de la Champions. Es probable. Porque en la repetición se hubiera visto lo que todos observamos: apenas una caricia, impropia en innecesaria, pero sin ninguna intención malvada. Pero la UEFA aún no cree en el VAR. Básicamente porque considera que todavía no está bien reglamentado y utilizado.

>> Cristiano Ronaldo “ha quedado muy mal” por la expulsión

Esto último se vio reflejado en el compromiso entre Boca Juniors y Cruzeiro por el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores en La Bombonera. Pelota arriba y el arquero Esteban Andrada sale a despejar con el puño. Al mismo tiempo, el brasileño Dedé fue a rematar de cabeza y terminó estrellando su cabeza contra la cara del guardameta. Jugada de fútbol. Fuerte, pero de fútbol.

Sin embargo, el árbitro Éber Aquino revisó la jugada en el VAR y echó a Dedé. Nadie entendió por qué. Algunos tuiteros mencionan que lo expulsó por juego brusco, tal y como lo dicta el reglamento FIFA. No obstante, la gran mayoría considera que la roja fue injustificada. Y es verdad. Es imposible medir la intención, pero en esta ocasión se trataba de dos jugadores yendo a buscar la pelota arriba.

Todo esto nos lleva a una pregunta: ¿El VAR es una solución? ¿Y si lo es, por qué está mal usado? Lo que pasó en La Bombonera abre nuevamente el debate sobre la tecnología.

Copa La Liga: dos viejos conocidos a la final
Fútbol Peruano

Este fin de semana se acaba Copa La Liga cuando se enfrenten Atlético FC y Playa del Sol por la tan ansiada copa que todos aspiran levantar. Sin embargo, los partidos por semifinales de este torneo sí que fueron ajetreados y mostraron un gran nivel, dejando fuera a rivales como Real Club e Inmaculada 2004.

En el primer partido de semifinales, Atlético FC siempre la tuvo cuesta arriba frente al equipo de los ex colegiados. Inmaculada 2004 se adelantó con un gran gol de Rodrigo Urrunaga tras un preciso centro de Marco Tovar, que buscaba ser figura. Pero para sus intereses, el conjunto vestido de verde nunca se rindió y así, tras tanta insistencia en el área contraria, consiguieron el empate gracias a Juan Rodríguez, que mandaba al descanso con el empate parcial.

En el segundo tiempo, Atlético FC salió diferente, el entrenador ajusto detalles y se veía otra cara en el equipo liderado por Nicolás Fisher. Sin embargo, no siempre todo va bien. En una jugada en el área de los verdes, tras varios rebotes, Rodrigo Urrunaga clavó el segundo tanto para Inmaculada 2004. Atlético no perdió las ganas de llegar a la final y tras el penal bien pateado Giorgio Sangiorgi, consiguieron el empate transitorio nuevamente. Pero las figuras aparecen cuando más se los necesita. Faltando 5´ para que finalice el partido, apareció Ramón Venegas para meter un golazo desde afuera del área, sentenciar el encuentro y meter al Atlético FC a la final.

Por otro lado, Playa del Sol también la tuvo complicada. Real Club se adelantó en los primeros 10´ del partido, tras un gol de Alonso Galdós que levantó la polémica para el conjunto playero por un supuesto offside. El encuentro prosiguió, estando muy disputado, muchas divididas y oportunidades en ambas áreas. Por parte de Playa del Sol, Franz Hudwalcker, no estuvo muy fino, pero un equipo está compuesto por once jugadores y así, tras un buen centro, Walter Pasache ponía de cabeza el empate final ante un Ennio Gamarra que intentó sacarla de su arco, pero no alcanzó.

Ya en la tanda de penales cualquier cosa podía pasar y la suerte jugó para el conjunto playero. Dos penales fallados por parte de Real Club y uno por parte de Playa del Sol, metía al equipo amarillo a la final de la Copa Liga.