Las claves del Croacia-Inglaterra

Las claves del Croacia-Inglaterra

Inglaterra tiene virtudes. El orden, por ejemplo. No es un equipo intenso para la marca. Mucho menos asfixiante. Es otro tipo de rival. Marca en bloque. Siempre. Su orden le permite estar cerca de la pelota con muchos jugadores. Y eso termina siendo perjudicial para su rival.

>> Francia, el equipo que no se despeina

El equipo de Gareth Southgate concentra su mejor virtud en el juego aéreo. Ocho de los once goles marcados en el Mundial fueron con balón detenido. Cuatro desde el córner.

Pero también tiene otra virtud: su juego se sostiene en lo que hacen Young por izquierda y Trippier por la derecha. Ambos son los carrileros que convierten la línea de 3 atrás en 5 y a los dos delanteros en 4. Conviven con el ahogo, dan amplitud en taque y seguridad en defensa, además de buenos centros.

Ahora, si se le quiere hacer daño, Croacia tendría que colocar a dos jugadores, uno en cada lado, para aprovechar la espalda de estos dos jugadores inlgleses. Por dos cosas: tener espacio para contragolpear por esos sectores o evitar sus constantes trepadas. Así de fácil.

Croacia tiene una virtud y es el juego asociado. Con Modric. Con Rakitic. Con todos, en realidad. Y allí sufre Inglaterra. Si le pones la pelota al piso, ejecutas buenas triangulaciones, rápidas y precisas, sufren. Lo hizo Suecia pero sin fortuna en el último remate.

El aspecto físico será determinante. Y allí Inglaterra tiene 30 minutos de ventaja.