El futbolista del Sao Paulo puso en manifiesto de la Selección Peruana toda su magia ante Nueva Zelanda y él fue quien gestó el primer gol. Un tanto que lo retrocede algunos años atrás...

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Christian Cueva miente en los parámetros que definen un campo de juego. Con picardía y un movimiento de cuerpo es capaz de engañar a cualquier rival sin importar el pasaporte o el equipo al cual corresponda dicho oponente. Ricardo Gareca tuvo una visión y, en base a la urgencia de marcar rápido en el compromiso ante Nueva Zelanda, es que indicó al mediocampista del Sao Paulo desequilibrar por el sector izquierdo. Su perfil cambiado, opuesto a Flores retrocedido a la primera línea de volantes, y la ejecución eran la pócima para curar varios años sin acceder al Mundial.

De modo que a los 29 minutos, cuando la incertidumbre crecía a pesar de nuestra evidente superioridad, Winston Reid incitó a Christian a regresar en el tiempo y recordar su querido barrio de Huamachuco. Entonces, Cueva se ubicó bajo el sol de la provincia de La Libertad y confundió a los de Oceanía con aquellos contrincantes mayores que solía enfrentar de chico. Por tanto, en el Nacional, Cueva marcó el pase, recibió con espacio e hizo un barullo en la zona donde el defensor del West Ham debía laborar.

De hecho, Cueva arrancó, la pisó, como si estuviera desarrollándose en las pistas del mencionado barrio, y generó el tanto más gritado por todos. 10 segundos tardó ‘Cuevita’ en romper la monotonía del partido. Recibió de pecho, se abrió campo, Reid frenó y lo siguió y con una justeza bárbara pasó la pelota a un Farfán que se encontraba en una posición inmejorable. El resto es historia.

En definitiva, la primera conquista de Perú tuvo mucho barrio. Mucha quimba. Cueva es amante del fútbol, pero también de la pelota. La acción previa al gol de la ‘Foquita’ reúne mucha vida detrás. Alguna vez, Cueva fue castigado por Víctor Rivera, su padre futbolístico, en sus inicios por no llegar a un compromiso con la San Martín, porque no regresó a tiempo de Trujillo tras ganarse un toro por ganar un campeonato de pichangas. Sí, créanlo. Producto de su inmadurez, Cueva se perdió un partido del club albo debido a que priorizó un partidito de la cuadra. 

Sin duda, en los barrios existe un espíritu distinto de comunidad. La noche del 15 de noviembre el de Cueva estuvo presente: su Huamachuco querido.

 

Copa La Liga: Gran Final
Fútbol Peruano

El pasado domingo 10 de junio llegó a su fin la IV edición de la Copa La Liga con dos emocionantes encuentros que definieron a los primeros puestos del campeonato.

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La mañana arrancó con el duelo por la tercera posición entre Atlético FC y Unión GPZ. El partido, en su primera mitad, se volcó a favor del cuadro verde, quienes se adelantaron en el marcador muy temprano con un golazo al ángulo de Sebastián Dávalos. Minutos después, vino el segundo tanto para el equipo verde tras un buen desborde por la banda izquierda de Ramón Mollá, quien luego de levantar la cabeza, dejó solo frente al arquero a Ricardo Flores para que ponga el 2 a 0 a favor de su equipo.
En la segunda mitad, el equipo verde no se mostraba cómodo en el juego y eso fue aprovechado por Unión GPZ para dominar las acciones en búsqueda del descuento, el cual a pesar de tener las mejores ocasiones nunca llegó. El resultado no se movió y Atlético FC se hizo acreedor del tercer lugar del torneo. Pasadas ya las 11 de la mañana, el público asistente comenzaba a llegar al Fundo La Querencia para presenciar lo que sería la disputa por el ansiado título de campeón entre los equipos de
Gardenias FC y Parque Patricios.

Los primeros 30’ fueron de mucha fricción y oportunidades de gol en ambos arcos. Los arqueros estuvieron seguros bajo los tres palos, en particular Hugo Maradiegue, quien le sacó brillo a sus guantes con más de una volada para ahogar el grito de gol de Parque Patricios. Para la segunda mitad, el cuadro plomo tenía mayor posesión de balón y sus contrataques hacían sufrir a los centrales de Gardenias. La paridad en el marcador continuaría hasta faltando 10 minutos para el final del encuentro, cuando tras un centro desde la banda derecha, Sebastián Meca, nueve de Parque Patricios, marcó un golazo de cabeza haciendo inútil la volada del portero chorrillano. Con ese único tanto, Parque Patricios se proclamó campeón de la IV edición de la Copa La Liga.

En la ceremonia de premiación se otorgaron los debidos reconocimientos a los jugadores destacados del torneo. Gonzalo Vera Tudela, de Yrma FC, se llevó la copa de goleador, mientras que Hugo Maradiegue, de Gardenias FC, fue indiscutiblemente el mejor arquero del campeonato. Finalmente Álvaro Barco, de Parque Patricios FC, quedó como el mejor jugador de Copa La Liga tras una gran actuación a lo largo del campeonato. De esa manera culminó esta edición de la Copa La Liga, prometiendo una siguiente edición llena de sorpresas y emociones en lo que resta del año.