La crítica de un partido flojo de Perú con la pelota

La crítica de un partido flojo de Perú con la pelota

No fue el mejor partido de Perú con la pelota. Falto de ideas y sin sorpresa. Así lució el equipo en el amistoso. El equipo de Gareca tuvo muchos momentos de posesión intrascendente. Le costó desde el colectivo poder dañar el buen trabajo táctico-defensivo que planteó Escocia anoche en el Nacional.

>> Gareca: Un rival difícil, la elección de Carvallo y los 23

1. Gareca arrancó con un sistema de juego poco habitual: el 4-3-3. Tapia de ancla, con Flores y Yotún de volantes interiores, dejando en la delantera a Cueva (izquierda), Carrillo (derecha) y Farfán de 9. No funcionó. El equipo no prosperó pese a los cambios de posición constantes de los jugadores mencionados. Se dio cuenta Gareca y cambió. Volvió al 4-2-3-1 con Cueva de enganche y Jefferson de punta. Tampoco se mejoró con la pelota, independientemente del gol marcado de penal.

2. Yotún no calaboró. Recibió la pelota muy retrasado. Para qué retroceder tanto si el buen pie izquierdo en el fondo lo tenemos con Trauco. Innecesaria labor de Yoshimar. Debió dejar que Miguel o, en todo caso, Tapia saquen la pelota desde los centrales. Falló muchos pases en salida debido a su constante búsqueda de romper las líneas de presión del rival con pases filtrados. Un agradecimiento que el rival haya sido Escocia. ¿Se imaginan errar la cantidad de pases en salida que tuvo anoche Yotún contra Francia? Ojo, el equipo de la Marsellesa no perdona. No perdona.

3. Intrascendentes. Muchos y largos momentos se tuvo la pelota pero sin generar ningún tipo de daño al rival. Es cierto que con menos espacios es más complicado generar, pero tampoco sumamos alternativas. Trauco la pidió siempre en su sitio, abierto, pegado a la banda. No lo hizo por el medio o marcó un pase profundo, al espacio. Y si lo hizo, de todas formas fue sin sorpresa. Lo mismo sucedió con Advíncula. Mucha velocidad pero poco criterio para saber cuándo cambiar de ritmo y perdirla adelante. Cuando se tenía la posesión de la pelota, nos la pasábamos unos a otros porque no se sabía cómo vulnerar el bloque defensivo contrario, antes que para mover o desordenar el planteo rival.

4. Lo más importante fue el resultado. Ganar partidos cuando la dificultad desde la asiciación y desde la estrategia del rival es también un mérito. Y en eso Perú está intratable: 13 partidos sin perder.

'Canchita' Gonzales es nuevo jugador de Melgar
Descentralizado

Melgar de Arequipa se sigue reforzando con miras al torneo Apertura. El 'Dominó' confirmó el fichaje de Christofer Gonzales. 

>> Un momento de espera para Luis Advíncula

Luego de los malos manejos administrativos de Sport Rosario, se confirmó que Christofer Gonzáles dejó el club. FBC Melgar de Arequipa estuvo atento a esto y anunció su contratación. 

Melgar informó a través de sus redes sociales la contratación del volante Christofer Gonzales, quien podrá jugar a partir del Torneo Clausura pues este año ya estuvo en Sport Rosario. "La familia rojinegra le da la bienvenida a Christofer Gonzales, flamante refuerzo del Dominó para la presente temporada. ¡RUGE CANCHITA!", informó el club en sus redes sociales.

De esta manera, Gonzales se convirtió en nuevo jugador de Melgar luego de haber estado en Sport Rosario este año.

La pelota parada y una respuesta a su protagonismo en Rusia
Rusia 2018
Cuando no se puede jugando, cuando no se puede elaborando, la pelotita parada... 

>> Francia celebró en París la Copa del Mundo

El recordado periodista Daniel Peredo utilizaba esta frase cuando a los equipos les costaba generar situaciones claras de gol desde el funcionamiento y tenían una opción desde la pelota parada, que tomó protagonismo en la Copa del Mundo de Rusia 2018.
 
La cifra habla por sí sola: 73 de los 169 goles marcados fueron con balón detenido; es decir, el 43% en el Mundial. Y 30% si no se cuentan los goles de penal. Perú y Senegal fueron los únicos que no anotaron así.
 
Pero, ¿por qué tomó tanto protagonismo la pelota parada en esta competición?
 
Dos interpretaciones. La primera está relacionada directamente con el uso del VAR. La advertencia de revisión de jugadas dentro del área provocó que los defensores tuvieran mucho más cuidado con los usuales agarrones, tirones de camiseta y forcejeos que en otras oportunidades, por lo que esto permitió una mayor facilidad de movimientos a los equipos que atacaban de esta forma.
 
La segunda es más profunda. Y está relacionada con el juego. En un Mundial que los colectivos táctico-defensivos se impusieron a la gambeta y el desequilibrio -por eso no aparecieron Neymar ni Messi-y con pocas variantes ofensivas en su máxima diversidad, la pelota parada terminó siendo protagonista a partir de las pocas ideas, falta de eficacia y mala puntería -Giroud no remató una sola vez al arco y jugaba en el equipo campeón-.
 
La pelota parada, en definitiva, fue clave para abrir puertas cerradas. Para desequilibrar partidos parejos desde el trámite. Para recordarnos que la táctica fija no debe ser menospreciada como la última alternativa, sino como la principal de este Mundial.