Cuando Ricardo Gareca restó divinidad a las vacas sagradas de la Selección Peruana, Paolo Guerrero tomó el liderazgo del equipo y la conducción de los más jóvenes. Se convirtió en la gran referencia del cuadro nacional.

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“Desde adentro, lo miran diferente a Paolo. Creen en él los más chicos. Hasta lo ven como un ídolo”, nos revelan fuentes cercanas a la Selección Nacional. Es más, nos lo dice uno de los titulares de Gareca. De líder, con la banda amarrada al brazo, Guerrero concientizó. Dejó atrás las pataletas del pasado, los reclamos inoportunos y a su etiqueta de goleador, la cual todos reconocemos y agradecemos, le agregó mando. Mejor dicho, elevó su voz en el momento de mayor adversidad para consolidarse como una extensión de Gareca dentro de la cancha, y convertirse en el protector de los más jóvenes. “Hay talento en la nueva generación”, dijo desde un inicio. De eso, no nos olvidaremos, menos ellos.

El punto de quiebre del conjunto de Gareca fue, qué duda cabe, el empate ante Venezuela en el Nacional. Resultado que esperamos no lamentar más adelante. En ese choque, el capitán del barco aún era Claudio Pizarro. Pero en aquel equipo todavía destacaban los nombres de Juan Manuel Vargas, Carlos Zambrano y Jefferson Farfán.

Por razones distintas, esos cuatro nombres quedaron relegados. Ricardo Gareca entendió que Carlos Zambrano y Juan Vargas no estaban comprometidos con el grupo, de modo que no los llamó más. El caso de Claudio Pizarro se dio exclusivamente por edad, rendimiento y continuidad, mientras el de Jefferson Farfán por una lesión que condujo a una evidente falta de ritmo.

Entonces, frente a la separación de los mencionados jugadores, Paolo recibió la responsabilidad absoluta de liderazgo en el equipo. Y en la Copa América Centenario se descubrió que el resto de futbolistas estaban a favor de la decisión de Gareca. Los Cueva, Flores, Trauco y Ruidíaz debían hacer el resto, por lo cual levantaron la mano y respondieron. Con goles, personalidad y juego.

El ambiente de la Selección Peruana empezó a variar a partir de la enorme confianza de Gareca en las caras nuevas de su equipo. Y la admiración de estas individualidades por Guerrero no solo gestaron del vestuario para adentro, sino también del camarín hacia fuera. Por su juego, convicción, apoyo y temperamento.

Edison Flores dijo en su oportunidad a D’ENGANCHE que Paolo Guerrero es el mejor futbolista peruano con el que jugó. Cueva, en su momento más dulce en Sao Paolo, aseguró que aún le falta tiempo para llegar a ganarse el cartel de ‘crack’ que sí tiene Paolo. Lo mismo con Carrillo o Beto da Silva, quien mientras estuvo no tuvo reparos en nombrarlo como su ídolo.

Por tanto, es distinto cuando te conduce un tipo al que admiras. Y que cuando fallas, como sucedió con Cueva al errar el penal ante Colombia en la Copa América Centenario, pondrá su hombro para consolarte. Para esa labor, también se unieron a tiempo otros jugadores de experiencia como Alberto Rodríguez, por ejemplo.

Hoy, a los 33 años, vemos al mejor Paolo de todos. Por madurez, goles, liderazgo y ese sentido de pertenecía que le inyectó a una Selección que hace mucho dejó de ser un equipo de menores para transformarse en un auténtico cuadro de hombres. Y de nombres. Nombres consolidados por Gareca, otros que repatriamos como Jefferson, y con Guerrero (5 goles en Clasificatorias) como goleador y capitán de un equipo que en La Bombonera espera capitalizar el propio Paolo catalogó como 'el partido de su vida’.

Francia detiene ilusión de Perú en el Mundial
Selección Peruana

Por Omar Quispe Navarro (enviado especial a Rusia 2018)
@oquispen

La Selección Peruana perdió 1-0 ante Francia y quedó sin opciones de jugar los octavos de final de Rusia 2018. Kylian Mbappe anotó a los 34’.

Perú no jugó el mejor de los partidos ante una Francia con mucha jerarquía. La Selección Peruana no se salió del libreto aprendido con Ricardo Gareca, salió a buscar los tres puntos, lamentablemente, ese mismo libreto, ese que dice que hay que salir con la pelota a ras del suelo, nos jugó en contra. Kylian Mbappe definió con arco desguarnecido, luego de un balón perdido por Paolo Guerrero en salida, un error que se repitió consecutivamente en menos de dos minutos y que derivó en el gol del diez galo.

Francia no se equivocó nunca y cedió el protagonismo a una Selección Peruana que con más ganas que precisión inquietó con remates de larga distancia el arco de Hugo Lloris. La más clara, el remate al palo de Pedro Aquino, el mejor de la cancha en Perú, seguido por Pedro Gallese, quien evitó que la ventaja francesa sea mayor en el primer tiempo. Lamentablemente no alcanzó para seguir con vida en la Copa del Mundo. Queda el partido ante Australia, el torneo terminará en Sochi, pero la ilusión peruana continuará, por el momento, solo fue detenida.