Un emocionante y decepcionante 2018

Un emocionante y decepcionante 2018

Escribe Omar Quispe Navarro

Ricardo Gareca hizo un primer balance del 2018 luego de la derrota ante Costa Rica. “Creo que fue un año emocionante y la gente lo vivió de la mejor manera”, comentó sin equivocarse el entrenador de la selección. Millones de peruanos vibramos con el regreso a la Copa del Mundo, con el nivel de juego alcanzado y las invitaciones para medirnos ante potencias europeas. Definitivamente, un año histórico.

Lamentablemente, si contrastamos la expectativa con los resultados, podemos concluir que fue un año decepcionante. Un sentimiento asimilado de buena manera por casi todos los actores que componen el fútbol peruano, especialmente los hinchas. Los incondicionales que confían en un futuro prometedor, en base a las enseñanzas que dejan el roce internacional y las derrotas. Esas que hemos excusado desde que Dinamarca nos ganó.

Teníamos el nivel para jugar los octavos de final de Rusia 2018. No se consiguió y dolió. Dejamos pasar una inmejorable opción de vencer a Holanda en Ámsterdam. No sostuvimos un histórico empate en casa de Alemania. Sí aprovechamos nuestro mejor momento para golear a Chile. Logramos salvar un opaco empate con Estados Unidos. Ecuador rompió nuestro invicto de dos años como locales. Costa Rica nos amargó el cierre del año.

Después de lo que brindó Perú desde la Copa América Centenario hasta antes del Mundial, ¿está mal pedir mejores resultados? No pretendemos decir que esta selección no merece nuestra confianza, pero sí creemos que es necesario hacer esta observación. No es falta de humildad. Se trata de no aceptar las derrotas como promesas de algo mejor. Preferimos preocupados que obnubilados. Está bien apostar por el futuro, siempre y cuando no se desconozca la importancia del presente. El reto es ser constantes. Seguir ganando donde no ganamos antes.

Copa La Liga: dos viejos conocidos a la final
Fútbol Peruano

Este fin de semana se acaba Copa La Liga cuando se enfrenten Atlético FC y Playa del Sol por la tan ansiada copa que todos aspiran levantar. Sin embargo, los partidos por semifinales de este torneo sí que fueron ajetreados y mostraron un gran nivel, dejando fuera a rivales como Real Club e Inmaculada 2004.

En el primer partido de semifinales, Atlético FC siempre la tuvo cuesta arriba frente al equipo de los ex colegiados. Inmaculada 2004 se adelantó con un gran gol de Rodrigo Urrunaga tras un preciso centro de Marco Tovar, que buscaba ser figura. Pero para sus intereses, el conjunto vestido de verde nunca se rindió y así, tras tanta insistencia en el área contraria, consiguieron el empate gracias a Juan Rodríguez, que mandaba al descanso con el empate parcial.

En el segundo tiempo, Atlético FC salió diferente, el entrenador ajusto detalles y se veía otra cara en el equipo liderado por Nicolás Fisher. Sin embargo, no siempre todo va bien. En una jugada en el área de los verdes, tras varios rebotes, Rodrigo Urrunaga clavó el segundo tanto para Inmaculada 2004. Atlético no perdió las ganas de llegar a la final y tras el penal bien pateado Giorgio Sangiorgi, consiguieron el empate transitorio nuevamente. Pero las figuras aparecen cuando más se los necesita. Faltando 5´ para que finalice el partido, apareció Ramón Venegas para meter un golazo desde afuera del área, sentenciar el encuentro y meter al Atlético FC a la final.

Por otro lado, Playa del Sol también la tuvo complicada. Real Club se adelantó en los primeros 10´ del partido, tras un gol de Alonso Galdós que levantó la polémica para el conjunto playero por un supuesto offside. El encuentro prosiguió, estando muy disputado, muchas divididas y oportunidades en ambas áreas. Por parte de Playa del Sol, Franz Hudwalcker, no estuvo muy fino, pero un equipo está compuesto por once jugadores y así, tras un buen centro, Walter Pasache ponía de cabeza el empate final ante un Ennio Gamarra que intentó sacarla de su arco, pero no alcanzó.

Ya en la tanda de penales cualquier cosa podía pasar y la suerte jugó para el conjunto playero. Dos penales fallados por parte de Real Club y uno por parte de Playa del Sol, metía al equipo amarillo a la final de la Copa Liga.