Una mirada crítica a Perú en el Mundial

Una mirada crítica a Perú en el Mundial

No debemos conformarnos con haber participado. Es cierto, nuestra imagen en el Mundial da para sentirnos orgullosos del equipo. Sobre todo porque tras haber convivido entre los últimos lugares de Sudamérica, llegamos a Rusia a jugar el fútbol que reclamamos siempre: con pelota al piso.

Juan Carlos Oblitas, director deportivo de la FPF nos devolvió a la realidad: no celebremos derrotas, celebremos triunfos. Y tiene razón. En ese sentido, hace falta una mirada crítica a lo que ha significado hasta hoy la participación de Perú en el Mundial de Rusia 2018.

Este Mundial, salvo excepciones como Rusia y Bélgica, ha arrojado partidos parejos. A los grandes les cuesta imponerse. A los chicos se los ve fortalecidos desde lo táctico y anímico. En ese sentido, quienes han dado los triunfos a sus países son los llamados jugadores de mayor jerarquía, que aparecieron cuando más se les necesitaba para anotar. Kroos en Alemania, Neymar en Brasil, Chicharito en México y otros ejemplos más.

En la Selección no aparecieron en su real magnitud Guerrero, Farfán o Cueva para solucionar los momentos de adversidad. Fallamos lo poco que tuvimos y pagamos caro los errores en defensa -sin haber sido muchos sino los justos- para quedar eliminados.

En ataque nos hizo falta movilidad. Nos hizo falta fuerza. Hubo falta de ideas durante muchos momentos con la pelota. Francia nos entregó el balón y no supimos salir de la intrascendencia. Necesitamos más que intenciones para marcar goles.

Hubo rendimientos vinculados a la creación que estuvieron por debajo de su habitual nivel, en parte por la ardua tarea defensiva de los rivales. Yotún no pudo aparecer con su característico pase para romper líneas de presión. Cueva tampoco. Y Flores acompañó mucho menos las jugadas de peligro que en otras oportunidades, temiendo dejar su posición defensiva, aparentemente.

Las diagonales hacia el área contraria de los laterales peruanos no se vieron, algo que vimos de manera constante en los entrenamientos de Gareca. Esta vez la suerte tampoco estuvo de nuestro lado. No es que contra Dinamarca únicamente se nos haya cerrado el arco, es también que no pudimos definir o tomamos malas decisiones.

La expectativa fue muy alta. La decepción corresponde a la misma. La valoración está, sobre todo vinculada al cómo; no obstante, en el Mundial se gana. ¿O cree usted que Gareca está contento solo con haber dejado una buena imagen desde el estilo? Ojo, desde el estilo. No desde la ejecución de este. Porque claramente una ejecución de estilo sin goles no puede conformarnos.

Copa La Liga: dos viejos conocidos a la final
Fútbol Peruano

Este fin de semana se acaba Copa La Liga cuando se enfrenten Atlético FC y Playa del Sol por la tan ansiada copa que todos aspiran levantar. Sin embargo, los partidos por semifinales de este torneo sí que fueron ajetreados y mostraron un gran nivel, dejando fuera a rivales como Real Club e Inmaculada 2004.

En el primer partido de semifinales, Atlético FC siempre la tuvo cuesta arriba frente al equipo de los ex colegiados. Inmaculada 2004 se adelantó con un gran gol de Rodrigo Urrunaga tras un preciso centro de Marco Tovar, que buscaba ser figura. Pero para sus intereses, el conjunto vestido de verde nunca se rindió y así, tras tanta insistencia en el área contraria, consiguieron el empate gracias a Juan Rodríguez, que mandaba al descanso con el empate parcial.

En el segundo tiempo, Atlético FC salió diferente, el entrenador ajusto detalles y se veía otra cara en el equipo liderado por Nicolás Fisher. Sin embargo, no siempre todo va bien. En una jugada en el área de los verdes, tras varios rebotes, Rodrigo Urrunaga clavó el segundo tanto para Inmaculada 2004. Atlético no perdió las ganas de llegar a la final y tras el penal bien pateado Giorgio Sangiorgi, consiguieron el empate transitorio nuevamente. Pero las figuras aparecen cuando más se los necesita. Faltando 5´ para que finalice el partido, apareció Ramón Venegas para meter un golazo desde afuera del área, sentenciar el encuentro y meter al Atlético FC a la final.

Por otro lado, Playa del Sol también la tuvo complicada. Real Club se adelantó en los primeros 10´ del partido, tras un gol de Alonso Galdós que levantó la polémica para el conjunto playero por un supuesto offside. El encuentro prosiguió, estando muy disputado, muchas divididas y oportunidades en ambas áreas. Por parte de Playa del Sol, Franz Hudwalcker, no estuvo muy fino, pero un equipo está compuesto por once jugadores y así, tras un buen centro, Walter Pasache ponía de cabeza el empate final ante un Ennio Gamarra que intentó sacarla de su arco, pero no alcanzó.

Ya en la tanda de penales cualquier cosa podía pasar y la suerte jugó para el conjunto playero. Dos penales fallados por parte de Real Club y uno por parte de Playa del Sol, metía al equipo amarillo a la final de la Copa Liga.