Por: Mauricio Loret de Mola

No es lo mismo comunicar que transmitir. Daniel llegó a las entrañas, se infiltró en nuestros corazones dejando atrás los rollos políticos y los desordenes de un país tan inestable. Los gritos de Peredo, trasladados en llantos comunales, en abrazos interminables y en sobredosis de amor propio no son comparables con absolutamente nada. Nunca vimos algo igual. Por lo menos, la gente de mi generación y me atrevería a decir que también las anteriores. Yo, al tenerlo tan cerca, al haber coincidido en tantas noches de Partido Aparte o en almuerzos durante mis tiempos en CMD, no noté con claridad la trascendencia del tipo que tenía al lado. Dicha idea me la rememoró un amigo por la mañana. En definitiva, no era más que el mejor periodista que parió el Perú durante la última época. Su voz, fuerza y emoción unieron espacio y tiempo. Juntaron los 15 con los 70. A niños y abuelos, cambiando y olvidando los juicios parlamentarios por sus efusivas y originales continuaciones al esencial grito de ‘gol peruano’.

El sentido de pertenencia es innegociable. Te recuerda quién carajos eres. De dónde diablos vienes. Evidentemente somos peruanos, pero siempre es necesario que la pasión lo reviva y te lo recuerde. Sin duda, Ricardo Gareca y sus hombres fueron acompañados por un relato que será impermeable al tiempo. Daniel Peredo era el Paolo Guerrero del periodismo deportivo. El mejor en su puesto (o en sus puestos). Un genio capaz de trascender en televisión, radio y prensa escrita. El que narraba, comentaba y redactaba siendo siempre él. El que lanzaba la 'pepa' del día y también quien se detenía un momento para dejarte una frase, o consejo de pata, acompañada de mucha escuela.

Sé reconocido, no conocido. De esos ya hay muchos”, me dijo una tarde de mayo de 2013, mientras veíamos una serie de Copa Libertadores en la oficina del medio donde trabajábamos juntos.

Lo vivido hoy en el Estadio Nacional es algo que nos sobrepasa. Es inédito. No recuerdo en el mundo un homenaje tan grande como el visto en la casa de la Selección Peruana. Su hogar de incontables veces, en derrotas, empates y victorias inolvidables. En la cabina del José Díaz, hoy tan suya, dejó la garganta y nos dio su corazón. Aquel mismo que agarró con su mano para ponerlo al servicio de más de 30 millones de peruanos y también para potenciar nuestro amor propio hacia la bandera. Ese que no se compra en cualquier farmacia y que nos obliga a querernos por sobre todas las cosas; porque para ser sincero: nada nos unió tanto en noviembre del año pasado que los tantos de Farfán y Ramos ante Nueva Zelanda y la voz de Daniel Peredo. Sí, la voz que identificó a cada rincón de todo un pueblo.

Copa La Liga: Gran Final
Fútbol Peruano

El pasado domingo 10 de junio llegó a su fin la IV edición de la Copa La Liga con dos emocionantes encuentros que definieron a los primeros puestos del campeonato.

>> Denganche.com desde Moscú, a tres días del duelo con Francia

La mañana arrancó con el duelo por la tercera posición entre Atlético FC y Unión GPZ. El partido, en su primera mitad, se volcó a favor del cuadro verde, quienes se adelantaron en el marcador muy temprano con un golazo al ángulo de Sebastián Dávalos. Minutos después, vino el segundo tanto para el equipo verde tras un buen desborde por la banda izquierda de Ramón Mollá, quien luego de levantar la cabeza, dejó solo frente al arquero a Ricardo Flores para que ponga el 2 a 0 a favor de su equipo.
En la segunda mitad, el equipo verde no se mostraba cómodo en el juego y eso fue aprovechado por Unión GPZ para dominar las acciones en búsqueda del descuento, el cual a pesar de tener las mejores ocasiones nunca llegó. El resultado no se movió y Atlético FC se hizo acreedor del tercer lugar del torneo. Pasadas ya las 11 de la mañana, el público asistente comenzaba a llegar al Fundo La Querencia para presenciar lo que sería la disputa por el ansiado título de campeón entre los equipos de
Gardenias FC y Parque Patricios.

Los primeros 30’ fueron de mucha fricción y oportunidades de gol en ambos arcos. Los arqueros estuvieron seguros bajo los tres palos, en particular Hugo Maradiegue, quien le sacó brillo a sus guantes con más de una volada para ahogar el grito de gol de Parque Patricios. Para la segunda mitad, el cuadro plomo tenía mayor posesión de balón y sus contrataques hacían sufrir a los centrales de Gardenias. La paridad en el marcador continuaría hasta faltando 10 minutos para el final del encuentro, cuando tras un centro desde la banda derecha, Sebastián Meca, nueve de Parque Patricios, marcó un golazo de cabeza haciendo inútil la volada del portero chorrillano. Con ese único tanto, Parque Patricios se proclamó campeón de la IV edición de la Copa La Liga.

En la ceremonia de premiación se otorgaron los debidos reconocimientos a los jugadores destacados del torneo. Gonzalo Vera Tudela, de Yrma FC, se llevó la copa de goleador, mientras que Hugo Maradiegue, de Gardenias FC, fue indiscutiblemente el mejor arquero del campeonato. Finalmente Álvaro Barco, de Parque Patricios FC, quedó como el mejor jugador de Copa La Liga tras una gran actuación a lo largo del campeonato. De esa manera culminó esta edición de la Copa La Liga, prometiendo una siguiente edición llena de sorpresas y emociones en lo que resta del año.