¿Por qué la Sub 20 juega mal?

¿Por qué la Sub 20 juega mal?

Una opinión desde lo propuesto por el equipo de Fernando Nogara antes del duelo contra Venezuela por el Sudamericano Sub 20.

La Sub 20 es una mezcla de problemas.

Nogara no es el único responsable, también los jugadores. El técnico porque no ha logrado que sus dirigidos entiendan la manera que pretende jugar, y los futbolistas porque no entienden el porqué (mal de nuestro fútbol formativo) y resuelven en la cancha de forma contraria a las indicaciones (lucha constante de los DT’s).

El nivel táctico del equipo en dos partidos es limitado. No se ve trabajo suficiente. No se entiende de manera clara si tras una pérdida ataca al hombre, achica espacios o si hace zona y todos están obligados a ir detrás de la línea de la pelota. Se ve, más bien, mucha improvisación en la presión, desorganizada y poco efectiva.

No se ve tampoco automatismos en salida. Se sale por salir, mas no con una intención. Sea para generar espacio o superioridad en la zona elegida (sea por derecha, centro o izquierda). Contra Bolivia se optó por salir desde el arquero, pero en muchas ocasiones a ese pase le siguió una devolución para que el golero terminara tirando un pase largo (no se entiende por qué).

Incluso lo mostrado en dos partidos es que, más allá de automatismos, el equipo parece no haber entendido que un desmarque genera espacio para otro compañero.

El problema formativo, sumado al insuficiente e ineficiente trabajo del comando técnico se nota claramente cuando el futbolista se perfila de un lado erróneo de la cancha solo al recibir un pase. Se ve una intención de ser un equipo corto, parando lejos la línea de cuatro atrás, pero sin ninguna intención secundaria, como presionar post pérdida para recuperar rápido el balón (jugadores a más de 10 metros de distancia en muchas ocasiones).

El problema es global.

Quienes analizan el juego desde la nacionalidad o designación de personas en los diferentes cargos de la FPF son aquellos que utilizan ese recurso porque de fútbol no intentan entender algo más que un gol.